Pájaro sin alas Noches oscuras, hondas, profundas... La oscuridad tiene el encanto de acercar ruidos lejanos y agrandar pequeños. Ha llovido, me enlodo. Mi memoria recula, recula hasta encontrar mi alma de niño. (La oscuridad se presta para eso). Soy un pájaro sin alas, y no me caigo porque me agarro del aire. ... Picoteando El aire se come tu suspiro, y a ras del cerro el último chispazo del sol. La tarde termina en el negror de tus ojos. El amor picotea: es un pajarito con ganas de cantar. ... Y lo sabe El viento no puede atajar un sueño. La noche se hace luz para el pensamiento. Yo vivo aquí pero pienso allá... Y mi pueblo lo sabe. Humberto Ak`Abal (1952-2019)
¿Qué sentido tiene la luz del día si no el de reflejar un amanecer interior? Henry David Thoreau Cuando un autor se propone ser realista y retratar las cosas, personas y sucesos como son, debería estar dispuesto a rebasar las apariencias de sobra cartografiadas por la rutina convencional, y a buscar, en cambio, una realidad más amplia, que incluya, sí, lo próximo y conocido, pero también y sobre todo los territorios inexplorados de la sensibilidad y el pensamiento; de otro modo, se engaña a sí mismo de una manera cruel y obtiene su sitio en los anales del ridículo. El realismo dogmático, enfocado en lo físico y visible, numerable y numerado, es decir lo que más común y tal vez equívocamente ha sido denominado realismo, propone un artificio constituido por las enfermedades espirituales que los seres humanos se han autoinducido al declararse enemigos de la naturaleza, que tiende en todo momento hacia la perfección y la búsqueda de lo ...
"El fragmento lírico Kubla Khan (cincuenta y tantos versos rimados e irregulares, de prosodia exquisita) fue soñado por el poeta inglés Samuel Taylor Coleridge en uno de los días del verano de 1797. Coleridge escribe que se había retirado a una granja en el confín de Exmoor; una indisposición lo obligó a tomar un hipnótico; el sueño lo venció momentos después de la lectura de Purchas, que refiere la edificación de un palacio por Kubla Khan, el emperador cuya fama occidental labró Marco Polo. En el sueño de Coleridge, el texto casualmente leído procedió a germinar y a multiplicarse; el hombre que dormía intuyó una serie de imágenes visuales, y, simplemente, de palabras que las manifestaban; al cabo de unas horas se despertó con la certidumbre de haber compuesto, o recibido, un poema de unos trescientos versos. Los recordaba con singular claridad y pudo terminar el fragmento que figura en sus obras. Una visita inesperada lo interrumpió y le fue imposible, después, recordar el ...